Stardust escribió: ↑Vie Abr 10, 2026 4:41 pm
Se está volviendo habitual la imagen de Flick acosando a los árbitros en cada derrota.
No le recordaba así cuando estaba en el Bayern y en la Selección.
Pues yo no recuerdo otra imagen que no sea esa desde que llegó. De todas formas en champions ya pueden llorar lo que quieran que no les van a hacer ni caso
Stardust escribió: ↑Vie Abr 10, 2026 4:41 pm
Se está volviendo habitual la imagen de Flick acosando a los árbitros en cada derrota.
No le recordaba así cuando estaba en el Bayern y en la Selección.
Pues yo no recuerdo otra imagen que no sea esa desde que llegó. De todas formas en champions ya pueden llorar lo que quieran que no les van a hacer ni caso
Precisamente por eso digo que se está volviendo habitual, porque lo hace siempre o casi siempre desde que llegó al Barça.
Y no recuerdo que se comportase así en sus anteriores equipos.
La primera minuto 8 el ostión que mete cortando una contra es bárbaro,y no saca nada, acojonante.
Si marcas el listón así ya desde el principio, malo.
Si le saca esa amarilla, quién te dice que volvería a hacer otra entrada dura?
Es que eso de que debió ser expulsado porque le perdonaron la primera es a absurdo, porque si tiene amarilla no va a lo loco haciendo faltas
Esa amarilla la tiene que sacar, y si luego Koke juega 89 min del partido condicionado ,es problema suyo.
Pero lo que no puede ser es estar pegando ostias todo el partido y cortando contras y que no te pase nada.
Atlético de Madrid: 17 faltas, 3 amarillas.
Barcelona: 6 faltas, 2 amarillas y una roja.
Si haces un arbitraje así, como mínimo el penalti de la mano lo tienes que pitar, que repito, en condiciones normales yo no lo pitaria.
Lo que describes es lo que nos pasa a nosotros en cada partido de liga cuando jugamos contra los Mallorca, Getafe, Rayo, Girona, Elche, etc. Si sacaran amarilla en el minuto 7 pues jugarían condicionados y sería mejor para nosotros ya que dejarían de agarrar y de hacer faltas cada 25-30 segundos. Pero les sacan la amarilla a partir del 80 cuando ya queda poco partido y menos se juega al fútbol.
Así nos sentimos en la mitad de los partidos de la liga.