COMPRA DE ARBITROS POR EL FC BARCELONA ANTES DE LOS AÑOS 90
Hay dos episodios reales y documentados anteriores a los años 90 en los que se mencionó al FC Barcelona en relación con presuntas prácticas corruptas hacia árbitros.
1. “Caso Camacho” (1973–1975)

Hechos clave
En 1973, en el Camp Nou, el directivo azulgrana Xavier Amat se acercó al árbitro Medina Iglesias y le preguntó si había recibido las “cortadoras” (clave para un sobre de 100.000 pesetas) por un partido disputado en Burgos.
El dinero supuestamente debía haber sido entregado por el árbitro Antonio Camacho, actuando como intermediario.
Medina Iglesias redactó un informe dirigido al Comité Nacional de Árbitros, presidido entonces por José Plaza.

Reacción y consecuencias
El caso fue archivado inicialmente y solo se reactivó en 1975.
No hubo sanción contra el FC Barcelona ni contra el directivo implicado.
Varios árbitros relacionados con el episodio (como el propio Camacho o Antonio Rigo) desaparecieron gradualmente de las designaciones.
A raíz de su caída, Camacho declaró la frase que pasaría a la historia: “Mientras Plaza sea presidente, el Barça no volverá a ser campeón.” (Posteriormente atribuida erróneamente a José Plaza).
Resultado: Sin sanciones para el club. El caso se silenció institucionalmente.
2. “Caso Mayoral” (1984–1986)

Denuncia pública
En 1985, el árbitro de Primera División Anastasio Mayoral Cedenilla denunció que le ofrecieron 1,5 millones de pesetas para favorecer al Barça ante el Lleida en Copa del Rey.
Señaló como intermediarios a:
Antoni Pagès, hombre de confianza del presidente azulgrana Josep Lluís Núñez.
Ángel Andradas, trabajador de la Federación Catalana de Fútbol.

Pruebas aportadas
Grabaciones telefónicas.
Una fotografía.
Una tarjeta de visita vinculada a los emisarios del supuesto soborno.

Reacción institucional
Mayoral acudió al Comité Técnico de Árbitros (CTA), también presidido por José Plaza.
En lugar de investigarse el intento de compra, Mayoral sintió que lo trataron como a un acusado.
Poco después fue descendido de categoría arbitral, oficialmente por motivos físicos y técnicos, aunque él defendió siempre que era una represalia.

Sanciones
La única sanción oficial fue para Ángel Andradas, suspendido dos años.
El FC Barcelona no recibió sanción alguna, ni federativa ni penal.
El asunto desapareció gradualmente de los medios.
Resultado: hubo denuncia, pruebas y castigo parcial… pero sin consecuencias para el club.