"Era verano del 2026 y entre los sacrificios a Bahomet y las vírgenes sodimizadas a Belcebú, me dijo Jay Z si había comido pera hoy, le dije que no, pero que vendería a todos los jugadores que pueden ganar el mundial en 2030. Él sonrío y yo sonreí. Aquellas peras eran muy dulces, ¿sabe usted?"
De cero a Satán. Conversaciones con Florentino. Pág 212.