Hoy no lo culpo porque de 5 no tiene ni idea y Arbeloa lo tuvo que meter ahi. No tiene capacidades para ser pivote, ni sabe sacarla, ni juega de espaldas ni es bueno robando.
Luego regresa Mbappe y desaparece totalmente y aqui a todos les parece normal. Lo que se jugo contra el City fue nuestro tope colectivo, mismo que no se puede alcanzar o replicar con el frances como el PSG tampoco lo podia hacer.
Luego Valverde se pasa 2 partidos como fantasma frente al Bayern corriendo lo que Mbappe no corre. No se puede.
Ahora bien, lo anterior no quita ni olvida que le hicieron la cama a un técnico por no querer jugar en un puesto y ser titularisimos.
No hay mucho que reprocharle, le tocó jugar de 6 ante la suspensión de Tchou y el terrorismo que hubiera representado que Camavinga fuera titular, al final acabó entrando el francés y ya vimos lo que ocurrió. Ni hablar de que, al igual que al resto del equipo, la presencia de Mbappé le empeora.
Lo vengo diciendo desde hace mucho. Saúl 2.0, pero con nuestra camiseta: mucha garra, mucho correr como pollo sin cabeza, quejarse de cuando le ponen donde no quiere, salario altísimo, y un par de golazos de vez en cuando para que le demos crédito incondicional ("el pajarito siempre en mi equipo") para otros 20 partidos a nivel Cádiz C.F. (con mis respetos al club de la tacita de plata), y así cíclicamente.
Lo que queráis, pero no ha vuelto a jugar de lateral.
Ese era uno de los objetivos de Arbeloa cuando llegó al vestuario. No vuelvas a poner a Fede de lateral que sino se enfada y no rinde. Y ya veis que bien nos ha ido con él de centrocampista. Un chorreo de fútbol en la medular.
hitzeko escribió: ↑Jue Abr 16, 2026 12:03 pm
Lo que queráis, pero no ha vuelto a jugar de lateral.
Ese era uno de los objetivos de Arbeloa cuando llegó al vestuario. No vuelvas a poner a Fede de lateral que sino se enfada y no rinde. Y ya veis que bien nos ha ido con él de centrocampista. Un chorreo de fútbol en la medular.
Generar fútbol siempre ayuda, pero ayer al Bayern se le hacía daño con cualquier sandía a la espalda de su defensa, igual que al Manchester City.
En esas condiciones, casi parecía razonable volver a apostar por Valverde trotando hacia el ataque con libertad.