El Getafe va a jugar Europa y este verano es la oportunidad perfecta para que el Madrid haga algo que lleva años teniendo delante y nunca ha aprovechado: usar al club amigo que tenemos a quince minutos de Valdebebas para formar a nuestros chavales de verdad. El Madrid necesita un Getafe fuerte, porque un Getafe fuerte nos devuelve jugadores hechos, no promesas. Y si hablamos de formar jugadores, especialmente defensas, no hay mejor sitio que un año con Bordalás, que convierte a cualquier chaval en un competidor de élite. Por eso este verano hay que mover ficha y mandarles a los jóvenes del primer equipo que no van a tener minutos: Gonzalo García necesita competir cada semana, Pitarch necesita duelos de verdad, Endrick necesita un año de guerra en Primera antes de que lo queramos convertir en salvador, y Mastantuono necesita responsabilidad sin quemarlo. En el Coliseum los cuatro tendrían minutos, exigencia, Europa y un entrenador que no les va a permitir dormirse ni un día.
Pero donde de verdad está el filón es en los defensas del Castilla 25/26, porque ahí Bordalás hace magia. Y este año el filial va cargado: Víctor Valdepeñas, Joan Martínez, Diego Aguado, Lamini Fati y Mario Rivas como centrales; y en los laterales Jesús Fortea y David Jiménez. Todos perfiles jóvenes, fuertes, rápidos, con margen de mejora y con necesidad de un entorno donde cada balón sea vida o muerte. El Getafe podría elegir dos o tres de esta lista, los que más encajen con su idea, y llevárselos cedidos para convertirlos en jugadores de Primera en un año. Y si quieren completar la mezcla con talento ofensivo, ahí están Manuel Ángel, César Palacios, Cristian Perea, Jorge Cestero, Hugo de Llanos o Daniel Yáñez, que en un equipo de transiciones e intensidad pueden romperla.
Todo esto, por supuesto, con cláusula del miedo. Que jueguen todo lo que quieran, que se fogueen, que crezcan, que se equivoquen, que aprendan… pero contra nosotros, ni un minuto. Esto es de primero de madridismo. Bordalás no es un entrenador defensivo, es un entrenador formativo: enseña a competir, a sufrir, a ganar duelos, a no desconectar, a jugar con intensidad adulta y a sobrevivir en Primera. Si quieres que un central joven llegue al Madrid preparado, lo mandas un año con él. Y si encima lo haces en un club amigo, europeo, cercano y con un presidente madridista, es que no hay ni que pensarlo.
Florentino dijo una vez que el Madrid necesita un Barça fuerte. En 2026, con el Getafe en Europa y con la oportunidad de formar a media generación de canteranos, la frase correcta es otra: el Madrid necesita un Getafe fuerte. Porque un Getafe fuerte te forma jugadores, te sube el nivel competitivo de la liga, te sirve de socio estratégico y te devuelve futbolistas listos para vestir la camiseta del Madrid sin temblar.