No sé explicarlo bien, pero los goles de Mbappé son auténticos golazos. Ves a ese jugador recibir el balón dentro del área rival o cerca de ella y normalmente acaba sacándose disparos muy buenos y muy potentes. Aunque uno de sus goles de hoy ha sido simplemente cuestión de definición.
España también fue capaz de desactivarlo, porque sus disparos acabaron en la grada o los paró Unai con bastante facilidad. Imagino que se debe, en parte, a que la defensa de la Selección es mucho mejor que la de la mayoría de los equipos de la Liga. Aunque no sé qué hago diciendo esto, porque estoy dando a los rivales la receta para pararlo, que ya la tuvo Luis de la Fuente.
Pero estoy seguro de que la mayoría de los porteros, cuando lo ven cerca del área y con posibilidades de crear una ocasión, se asustan, porque saben que cualquier jugada puede acabar en una ocasión clara o directamente en gol.