- No entrenabamos nada.
- Todo era amiguismo, pero era demasiado y hasta asfixiante.
- De tactica no se hablada nada.
- Jugabamos a lo que saliera.
- No había meritocracia.
Salimos de Ancelotti, para volver a Xabilotti, fracaso esa vuelta y llego Arbilotti. Somos unos genios.