Ahora mismo en la despensa tenemos un chuletón pasado que empieza a tener color verde, unas almejas finas de Carril y una merluza de pincho aún fresca. Hemos contratado a cuatro chefs a ver si alguno es capaz de mezclar los ingredientes y hacer un buen plato, pero no ha sido posible.
En verano tuvimos la opción de comprar algunas verduras de primera calidad que equilibrasen el plato pero decidimos meter en la cesta unas chuletitas de lechal... Lo peor de todo es que obligamos al chef a usar los ingredientes gordos a pesar de que alguno ya huele a pocho.
Pero no pasa nada, el verano que viene insistiremos en no equilibrar el plato y traeremos carne de avestruz.