El brasileño firmó una prestación muy gris en la derrota por 3-1 del Olympique de Lyon en Estrasburgo. Chilwell le contuvo los 90 minutos.
Endrick, que disputó los 90 minutos tras volver de una sanción, terminó desesperado ante la tela de araña de los alsacianos, que no le dejaron respirar en ningún momento y terminaron desesperándole. Los rivales ya saben cómo defenderle.
Endrick se contagió de un Lyon que fue muy inferior al Estrasburgo. Tuvo dos arrancadas poderosísimas y se las tuvo con Chilwell, un defensa experimentado que supo cómo sacarle de quicio y defender cada acometida que nacía de sus botas.
Antes del descanso, Endrick intentó un disparo que desvió la defensa. No estaba siendo la noche del internacional brasileño. Al Lyon no le salía nada y a Endrick tampoco. Lo intentó de todas las maneras, pero Chilwell fue un rodillo y no se despegó de él.