Atraco arbitral al Arsenal.
El jugador georgiano del PSG sigue en el césped durante un largo tiempo con la pierna chorreando sangre de manera infame. Al ver que el árbitro no cumple con su cometido, que es impedir que un jugador que chorrea sangre continúe en el juego, los del Arsenal dicen "¿pero esto qué mierdas es? Le tendrán que hacer una cura antes de que nos pringue a todos, ¿no?".
Ante la sorpresa del Arsenal, el árbitro no detiene el partido para que los sanitarios atiendan debidamente al herido. El resto es ya sabido. El herido se interna en el área con la ventaja de que no hay quien se le acerque en condiciones sin exponerse a un riesgo biológico.
Penalti y atraco consumado.
La cura al herido debió ser antes de toda la acción y el penalti no habría tenido lugar.