Schröder aprende lo que es la Liga Fegreira y deja al Real Madrid con diez con toda la segunda parte por jugar.
Las colchoneras saben qué partido están jugando. Las del Real Madrid, en su mayoría, no.
Eva Navarro también se lanza al suelo tras una patada sin balón de una colchonera y el partido se equilibra con diez futbolistas por equipo en el césped. Puede ser una de las primeras veces en las que nuestro banquillo utiliza las tarjetas de revisión de VAR con acierto.
Diez contra diez, el físico de las nuestras ya solamente da para achicar balones con pelotazos hacia arriba. Nos es imposible llegar a cruzar la línea de medio campo.