Xetorg escribió: ↑Sab Oct 17, 2026 11:15 pm
Soy de los que prefieren denunciar las trampas a ganar haciendo trampas.
Pero que si, que si consideras que el Real Madrid debería pagar a los árbitros y comprar títulos, pues no lo comparto pero no te voy a criticar
Yo no considero que haya que hacer trampas, pero tampoco puedes salirte de todas las instituciones del fútbol y enemistarte con ellas de manera tan radical como hemos hecho nosotros en los últimos años. Lo ideal es mantener al club infiltrado en la UEFA, en las asociaciones de clubes, en la Federación y en la Liga, no para amañar pero sí para ejercer control sobre lo que pasa y sobretodo para evitar que otros lo ejerzan contra ti.
No hemos hecho nada de eso, al contrario, primero hemos hecho un ejercicio de menosprecio no denunciando nada pensando que estábamos por encima del bien y del mal, y ahora, cuando la cúpula directiva se ve con el agua al cuello, salimos en tromba a denunciar lo de ahora y lo de tiempo atrás, cuando la guerra ya está perdida, las alimañas huelen nuestra sangre y el enemigo tiene infiltradas todas las instituciones.
Al Farsa le resulta muy fácil extender su influencia en órganos de decisión con los que estamos enfrentados salvajemente. No tienen más que extender la idea de que el enemigo de mi enemigo es mi amigo, y si además han percibido nuestra pasividad pasada, miel sobre hojuelas para ellos.
Florentino ya no puede arreglar esto porque tiene enemigos en demasiados sitios que quieren verlo muerto. Y va a caer más pronto que tarde, es ley de vida. El mayor de los peligros es que su caída arrastre al club con él.
Jamás podrá borrar del imaginario madridista su obsesión por ayudar a Laporta en un intento vano de enfrentarse a la UEFA. ¿Cómo puedes callar el caso Negreira e ir de la mano de su impulsor?. Ahora estamos pagando por todo aquel silencio.
No hay solución posible que no vaya asociada a un cambio de cúpula directiva.
Y ojo, todo esto, que es lamentable desde cualquier punto de vista, no explica que la planificación deportiva haya sido una calamidad los últimos años. Es un problema que se suma al otro y deja al club en una posición de debilidad extrema. Porque lo de hoy en Sevilla es lamentable, pero lo del otro día en Roma lo es también.