Llevamos ya unos cuantos mundiales con resultados muy cerrados. Los países de otros continente están aprovechándose de que tienen jugadores formándose en canteras europeas.
Prácticamente todos los jugadores de las selecciones brasileña y paraguaya son multimillonarios que entraron por la puerta grande para residir en el "estado del bienestar europeo".
Tenemos cruce con Portugal y después Marruecos/Francia, si no hay sorpresas, que es viable. Alemania hace tiempo que pinta poco y Holanda ha bajado mucho el nivel.... La cosa en Europa está en el triángulo los ibéricos + Francia. Y todos vamos por el mismo sitio.
Es un decir, pero creo que tiene un porcentaje de realidad.Apostata escribió: ↑Mar Jun 30, 2026 9:13 amPrácticamente todos los jugadores de las selecciones brasileña y paraguaya son multimillonarios que entraron por la puerta grande para residir en el "estado del bienestar europeo".
Por otro lado, la mitad de los convocados de Alemania y Holanda son inmigrantes o descendientes de inmigrantes humildes que entraron por la puerta de atrás desde países como Senegal, Sierra Leona, Burkina Faso, Ghana, etc.
Yo creo que a estas alturas de la globalización, ya es hora de derogar algunos tópicos.
No puedo estar más de acuerdo. Cuanto más se besan el escudo los merecenarios, más se confirma todo lo que dices.Apostata escribió: ↑Mar Jun 30, 2026 8:17 am Italia no llegó al Mundial y Alemania y Holanda han caído en dieciseisavos. Tres potencias clásicas europeas eliminadas sin pena ni gloria a la primera de cambio.
A falta de tiempo para trabajar estrategias y con los jugadores cansados al final de una larga temporada, en esto de las selecciones nacionales pesó siempre mucho la voluntad y el espíritu de los jugadores, el amor propio por representar a una nación de la que se sentían parte.
Hoy en día estás selecciones han perdido el alma y sus jugadores se desempeñan con una frialdad rayana en la indiferencia. Da pena recordar lo que fue esa selección Alemana, que cuando no podía con el talento, podía con el corazón.
Yo creo que hasta los propios aficionados europeos nos estamos desenganchando de estos combinados internacionales formados por profesionales del fútbol cuyo único denominador común consiste en residir en una misma entidad geográfica. ¿Qué sentido tiene formar una selección nacional cuando no existe un sentimiento de pertenencia a la nación? Para ver equipos sin distinción de origen ya existe el fútbol de clubs, que además tiene mucha más calidad.
Envidio a los aficionados de Argentina, de Brasil o de Marruecos, que aún conservan esa pasión con la que nosotros vivíamos antaño estos acontecimientos. El Fútbol es sobre todo pasión por unos colores, y en Europa la hemos perdido.
No entro a valorar lo del “bienestar”…michael37 escribió: ↑Mar Jun 30, 2026 9:25 amEs un decir, pero creo que tiene un porcentaje de realidad.Apostata escribió: ↑Mar Jun 30, 2026 9:13 amPrácticamente todos los jugadores de las selecciones brasileña y paraguaya son multimillonarios que entraron por la puerta grande para residir en el "estado del bienestar europeo".
Por otro lado, la mitad de los convocados de Alemania y Holanda son inmigrantes o descendientes de inmigrantes humildes que entraron por la puerta de atrás desde países como Senegal, Sierra Leona, Burkina Faso, Ghana, etc.
Yo creo que a estas alturas de la globalización, ya es hora de derogar algunos tópicos.
Está claro que a estas alturas de la globalización ya no se puede reducir todo a “calle contra estado del bienestar”, porque muchos jugadores sudamericanos viven en Europa desde jóvenes y muchas selecciones europeas tienen futbolistas de origen humilde, hijos de inmigrantes o directamente nacidos fuera, tal como comentas.
Pero el fondo del comentario va más por el tipo de fútbol que estamos fabricando. Este fútbol cada vez más robotizado, de academia, GPS, patrones, automatismos y toma de decisiones dirigida desde la banda, nos ha traído hasta aquí.
Ves entrenamientos y escuelas y muchas veces parece todo demasiado programado: “pasa aquí”, “perfílate así”, “tienes que ir hacia allá”, “no arriesgues ahí”. Se gana orden, sí, pero se pierde calle, intuición, descaro y ese punto de caos que antes marcaba diferencias.
No digo que antes todo fuera mejor ni que la calle por sí sola gane partidos, pero sí que el fútbol europeo, en muchos casos, ha domesticado demasiado al jugador. Y cuando aparece un equipo con ritmo, hambre, físico, descaro y menos miedo a equivocarse, te puede mandar a casa perfectamente. Aunque sea en los penaltys que también forman parte del juego.
Conviene derogar tópicos, pero también conviene reconocer que el fútbol de laboratorio a veces produce jugadores y equipos muy correctos… y muy previsibles.
Es que eso tampoco es cierto. El "fútbol de laboratorio" que tú dices, está tan implantado en latinoamérica como en Europa. Los jugadores brasileños ya no se hacen jugando descalzos en las playas. Hay estructuras muy sofisticadas de cazatalentos en toda iberoamérica que enganchan a los jugadores desde muy niños. Ya nadie salta de la playa o del barrio al estadio con 16 años, a esa edad ya llevan varios años tasados, mimados y con contrato para venirse a Europa a los 18.michael37 escribió: ↑Mar Jun 30, 2026 9:25 amEs un decir, pero creo que tiene un porcentaje de realidad.Apostata escribió: ↑Mar Jun 30, 2026 9:13 amPrácticamente todos los jugadores de las selecciones brasileña y paraguaya son multimillonarios que entraron por la puerta grande para residir en el "estado del bienestar europeo".
Por otro lado, la mitad de los convocados de Alemania y Holanda son inmigrantes o descendientes de inmigrantes humildes que entraron por la puerta de atrás desde países como Senegal, Sierra Leona, Burkina Faso, Ghana, etc.
Yo creo que a estas alturas de la globalización, ya es hora de derogar algunos tópicos.
Está claro que a estas alturas de la globalización ya no se puede reducir todo a “calle contra estado del bienestar”, porque muchos jugadores sudamericanos viven en Europa desde jóvenes y muchas selecciones europeas tienen futbolistas de origen humilde, hijos de inmigrantes o directamente nacidos fuera, tal como comentas.
Pero el fondo del comentario va más por el tipo de fútbol que estamos fabricando. Este fútbol cada vez más robotizado, de academia, GPS, patrones, automatismos y toma de decisiones dirigida desde la banda, nos ha traído hasta aquí.
Ves entrenamientos y escuelas y muchas veces parece todo demasiado programado: “pasa aquí”, “perfílate así”, “tienes que ir hacia allá”, “no arriesgues ahí”. Se gana orden, sí, pero se pierde calle, intuición, descaro y ese punto de caos que antes marcaba diferencias.
No digo que antes todo fuera mejor ni que la calle por sí sola gane partidos, pero sí que el fútbol europeo, en muchos casos, ha domesticado demasiado al jugador. Y cuando aparece un equipo con ritmo, hambre, físico, descaro y menos miedo a equivocarse, te puede mandar a casa perfectamente. Aunque sea en los penaltys que también forman parte del juego.
Conviene derogar tópicos, pero también conviene reconocer que el fútbol de laboratorio a veces produce jugadores y equipos muy correctos… y muy previsibles.
Apostata escribió: ↑Mar Jun 30, 2026 9:41 amEs que eso tampoco es cierto. El "fútbol de laboratorio" que tú dices, está tan implantado en latinoamérica como en Europa. Los jugadores brasileños ya no se hacen jugando descalzos en las playas. Hay estructuras muy sofisticadas de cazatalentos en toda iberoamérica que enganchan a los jugadores desde muy niños. Ya nadie salta de la playa o del barrio al estadio con 16 años, a esa edad ya llevan varios años tasados, mimados y con contrato para venirse a Europa a los 18.michael37 escribió: ↑Mar Jun 30, 2026 9:25 amEs un decir, pero creo que tiene un porcentaje de realidad.Apostata escribió: ↑Mar Jun 30, 2026 9:13 amPrácticamente todos los jugadores de las selecciones brasileña y paraguaya son multimillonarios que entraron por la puerta grande para residir en el "estado del bienestar europeo".
Por otro lado, la mitad de los convocados de Alemania y Holanda son inmigrantes o descendientes de inmigrantes humildes que entraron por la puerta de atrás desde países como Senegal, Sierra Leona, Burkina Faso, Ghana, etc.
Yo creo que a estas alturas de la globalización, ya es hora de derogar algunos tópicos.
Está claro que a estas alturas de la globalización ya no se puede reducir todo a “calle contra estado del bienestar”, porque muchos jugadores sudamericanos viven en Europa desde jóvenes y muchas selecciones europeas tienen futbolistas de origen humilde, hijos de inmigrantes o directamente nacidos fuera, tal como comentas.
Pero el fondo del comentario va más por el tipo de fútbol que estamos fabricando. Este fútbol cada vez más robotizado, de academia, GPS, patrones, automatismos y toma de decisiones dirigida desde la banda, nos ha traído hasta aquí.
Ves entrenamientos y escuelas y muchas veces parece todo demasiado programado: “pasa aquí”, “perfílate así”, “tienes que ir hacia allá”, “no arriesgues ahí”. Se gana orden, sí, pero se pierde calle, intuición, descaro y ese punto de caos que antes marcaba diferencias.
No digo que antes todo fuera mejor ni que la calle por sí sola gane partidos, pero sí que el fútbol europeo, en muchos casos, ha domesticado demasiado al jugador. Y cuando aparece un equipo con ritmo, hambre, físico, descaro y menos miedo a equivocarse, te puede mandar a casa perfectamente. Aunque sea en los penaltys que también forman parte del juego.
Conviene derogar tópicos, pero también conviene reconocer que el fútbol de laboratorio a veces produce jugadores y equipos muy correctos… y muy previsibles.
Por otra parte, en Europa también hay multitud de barrios obreros repletos de inmigrantes de los que salen ya gran parte de los futbolistas internacionales, aunque tampoco estos salen de darles patadas a una lata en un descampado. En Europa, como en Latinoamérica, también se cazan y se miman los talentos desde niños, pero la mayoría de las veces la extracción social es igualmente humilde.