Un 9 de esos que hoy en día no quedan muchos.
En su momento me pareció impensable que dejara el ecosistema del Bayern donde lo tenía todo, incluso si este club no le quería ofrecer tanto dinero como él pedía. En el 2022, cambiar al Bayern por el Barcelona era prácticamente un suicidio deportivo.
Pero a veces los jugadores de fútbol hacen esas cosas, y hay que aceptar que la apuesta le salió bien.
Tres ligas en cuatro temporadas es mucho más de lo que se podía pedirle a un jugador del Barcelona viendo cómo estaba ese club en 2022. Y en la Champions ganó la misma cantidad que si se hubiese quedado en el Bayern, así que eso tampoco creo que le baje el precio.
Es una buena noticia que se vaya del Barcelona. Incluso en el ocaso de su carrera, sigue siendo un gran delantero y ahora los barcelonistas van a tener que salir a buscar un 9 de peso, con los riesgos que eso conlleva.