21 pérdidas. Menuda barbaridad. A estos niveles es una locura. Y 12 solo entre Campazzo (5), Maledon (4) y Tavares (3).
Luego, en el +/–...
–17 ---> Jantunen
–11 ---> Campazzo
– 8 ----> Tavares
+ 7 ----> Okeke
+ 5 ----> Jones
+ 4 ----> Feliz
novenopresidente escribió: ↑Mié Sep 30, 2026 1:15 am
Buenas noches algunas consideraciones intempestivas o no, 1) quizás y digo sólo quizás el equipo tecnicamente no sea tan bueno para jugar a la velocidad que quiere D. Pedro Martínez, de ahí las pérdidas 2) quizás esta forma nueva de jugar que tenemos, necesita tiempo y entrenamientos intensivos, ha conseguido desactivar a Tavares, lo aísla del juego, jugar a ataques de 8-10 segundos es muy atractivo para el espectador, pero a Tavares lo mata, no jugar en estático es un problema terrible para Tavares y eso que fisicamente le veo bien, por no decir muy bien. 3) si tus dos estrellas meten entre los dos 10 puntos, lo normal es perder
El año pasado ya se perdían muchos balones también. Muchos de ellos culpa de Campazzo y Hezonja. No es algo de esta nueva forma de jugar.
Y en cuanto a Tavares, ya lleva 2 años que ha pegado un bajón tremendo. Es un jugador muy alto que condiciona a los rivales, pero es muy malo leyendo el juego, sobre todo en ataque, y muy torpe con balón (tiene la manía de bajar el balón cuando lo tiene arriba). Si a eso le sumas su bajón físico, algo en lo que ya no iba muy sobrado (lento, sin salto y mala coordinación), pues tenemos lo que venimos viendo, a un Tavares que si no recibe liberado y cerca de canasta es un cero a la izquierda. No es una cuestión de que no le lleguen balones, es que no aprovecha las situaciones, ya sea por lentitud en la que pierde la ventaja, por bajar el balón para permitir manos contrarias, o por finalizar mal por falta de salto, agilidad o habilidad (la de veces que recibe viniendo en carrera para machacar y termina comiéndose el balón contra el defensor).
Y tampoco es un jugador al que puedas meter en zona y darle el balón de espaldas para pivotar y finalizar, porque no tiene esa capacidad. Si recibe de espaldas, no es capaz de generarse la ventaja y como es muy lento se le echan rápido en encima. Y tampoco es muy hábil para anticiparse y doblar rápidamente fuera. Así que termina con un lanzamiento forzado o bajando el balón y recibiendo manotazos hasta perderlo, ya que rara vez le pitan falta.
Al final solo es rentable si recibe de cara al aro, muy cerca y liberado. Listo para finalizar directamente. Y esas situaciones no se dan a menudo.