A mí siempre me pareció un gran jugador, pero evidentemente le falta grandeza tanto a nivel de clubes como de selecciones. Es como si se le congelara el pecho cada vez que tiene que ponerse el equipo al hombro.
Un equipo tan grande como el Inter no puede depender de si Barella se despertó con ganas de jugar o no. Lo mismo con una selección como Italia (aunque los problemas de Italia son otros).
Aún es relativamente joven. Con 29 años, la carrera de un mediocampista tiene muchos años por delante, pero si no da el gran paso, se quedará siempre como una promesa.