Sólo lleva razón a medias Pau Quesada, que dice algunas cosas y se calla otras.
Un ejemplo. Se rumorea que el club ha fichado o está cerca de fichar, a Maite Zubieta. Hay que pagar derechos de formación al Athletic. Emilie Joramo, noruega del Hammarby, está algún escalón por encima de Zubieta en calidad y no hay que pagar nada a su club. Por qué no se fijan en Joramo en vez de Zubieta? Ahí no competirían ni con el Barcelona ni con clubes ingleses.
En el puesto de 9, ahí está una Ashley Hatch o una Felicia Schroder. Por qué el club no lo intenta?
No hay entrenadores y entrenadoras top en Europa para reconducir el proyecto? Los hay. Por qué no se intenta?
Ahí está la promesa holandesa Van Asten, por qué no lo intentan?
Lo cierto es que el RM ha priorizado los fichajes a coste cero, fichajes de jugadoras que terminasen contrato y no costasen mucho vía salarios. Habla de Ewa Pajor. El RM también la pudo fichar, pero el RM entendió que no estaba por la labor de abonar el salario de Pajor, así de sencillo. Y por otro lado hacen cosas difícilmente comprensibles. Se gastan dinero en Hanna Bennison para que caliente banquillo toda la temporada. Para eso que me fichen a mi, que también se me da bastante bien calentar banquillo y cobraría la mitad que Bennison. Dinero tirado. Otra cosa que se olvida Pau Quesada y la dirección deportiva es que el RM no es en absoluto una opción sugerente para las mejores jugadoras, porque saben que el proyecto deportivo del RM femenino no es ilusionante.
Recuerdo todavia un programa deportivo de la BBC en la que hablaban del futuro de Stina Blackstenius. Estoy hablando de cuando Blackstenius todavía jugaba en Suecia. Y debatían sobre el futuro de esta jugadora. Conectaron con la corresponsal de la BBC en Suecia, que, parece, conocía o había entrevistado alguna vez a Blackstenius. Y la preguntaron si podría aclarar algo sobre lo que podía pensar la jugadora. En aquel momento sonaba también el RM como posible destino (rumor). Y a esta corresponsal de la BBC le preguntaron por si el RM podría ser el elegido.
La corresponsal fue contundente. Dijo que, por lo que ella conocía vía Blackstenius y su círculo más cercano, Blackstenius con contemplaba ir a la Liga española. Y que el único club por el que se replantearía esa negativa era si el Barcelona estuviese interesado en ella. En ese caso sí podría jugar en España. Pero nunca en el RM porque no veía proyecto.
Fue clarividente, porque al final se fue a la Liga inglesa y el RM sigue sin proyecto ilusionante. No ha estado perdiendo el tiempo en Valdebebas.
Y, por cierto, y esto es opinión, ninguno de los nombres que se han escuchado estos días como posibles fichajes del RM para la próxima temporada ilusionan un ápice.
Andreia Jacinto no sirve para un club con pretensiones. Nerea Nevado no va a solucionar el problemón del lateral izquierdo. Niamh Charles no va a fichar por el RM. Mayra Ramírez.... sería el plato de postre del Chelsea, junto con su problema de lesiones, no convence. Mayte Zubieta... nivel medio, si se prefiere, meritoria, pero no es una jugadora referente. Hay mejores opciones.
En definitiva, con ninguna de ellas el RM va a dar un paso adelante deportivamente.
j30madr escribió: ↑Sab Abr 04, 2026 2:47 pm
Jóvenes promesas? Clase media alta ? Hacer un equipo ?
Está claro que hacer un equipo. Pero en mi opinión un bloque no se hace con 11 jugadoras de clase alta, porque ningún club, ni siquiera el Barcelona, tiene un equipo titular con 11 jugadoras de clase mundial, ni con 11 jugadoras mediocres, ni con 11 jugadoras de la cantera. Tiene que ser una orquesta con diferentes instrumentos a los que el entrenador o entrenadora, como directora de orquesta dé armonía.
El RM sólo tiene ahora mismo 1 jugadora de clase mundial (Caicedo) (y digo una sola porque Weir se marcha). Tiene muchísimas jugadoras mediocres. Y tampoco tiene ninguna jugadora de cantera con méritos suficientes como para ser titular en un club con pretensiones.
Y tiene un cuerpo técnico sin experiencia en fútbol femenino y una dirección deportiva absolutamente mediocre que no termino de entender por qué sigue en su puesto.