Fácil: porque puedes tener a Carlo, a Alonso o a Rambo en el banquillo, que esta temporada no había manera de espabilar a estos jugadores. Se han adueñado del vestuario y se creen intocables. Por eso algunos defendemos a Arbeloa; no porque haya estado brillante (hoy mucho menos), ni tampoco porque le queramos aquí el próximo año, no: es porque el problema principal no es de pizarra.
Encima dos seleccionadores en año de Mundial. Hasta mediados de julio no estarían por aquí y lo ideal es que ya planifiquen durante el mes de junio.
Pues eso es muy de Florentino, entrenador francés para lidiar con Mbappé y otros franceses.