Reconozco que me alegro de que no haya subido el Estudiantes. Es un equipo al que le tengo bastante más manía que al Atlético, sobre todo por la sensación que siempre me ha dado de que uno de los partidos más importantes de la temporada era el que jugaban contra nosotros. Además, muchas veces percibía una animadversión hacia el Madrid que me parecía excesiva.
Sobre el Coruña, ya estuvo hace pocos años en ACB. Recuerdo que incluso llegó a ganarnos un partido y que por allí pasaron jugadores como Thompkins y Heurtel. Aun así, no termino de dar por hecho que vaya a subir, porque ya vimos la temporada pasada que ascender deportivamente no siempre garantiza jugar en la ACB. De hecho, el club que se ganó el ascenso no pudo cumplir los requisitos y finalmente quien acabó manteniendo la plaza fue el Granada.
A mí Scariolo me deja dudas como entrenador en algunos aspectos, aunque obviamente su trayectoria es más amplia que lo que ha hecho en Unicaja, con éxitos importantes también en otros contextos.
Sobre lo personal, al final estas cosas siempre son muy puntuales. Yo recuerdo una vez que le pedí un autógrafo y le pedí que me lo dedicara a mi nombre, y me dijo algo así como “dedicatorias luego”, pero ese luego nunca llegó. En cambio, me hice una foto con Joan Plaza y el trato fue totalmente distinto, incluso preguntó si había salido bien la foto para asegurarse. Son detalles que, al menos en el momento, te dejan sensaciones diferentes.
Pero también es verdad que de una sola interacción es difícil sacar conclusiones generales sobre cómo es una persona, porque depende mucho del contexto, el momento y las circunstancias.
Scariolo tiene pinta de ser un capullo de campeonato con un ego a la altura del de algunos de sus jugadores. Se le nota cada vez que abre la boca en entrevistas o ruedas de prensa.
En ese sentido, echo de menos la sencillez de Chus.