Precisamente resaltas lo que comentaba: el perfil y la importancia del centro del campo. Los 3 que nombras son un ejemplo claro de lo que explicaba.Xetorg escribió: ↑Dom Jul 26, 2026 9:55 am Todo eso está muy bien, hasta que descubres que en el PSG campeón de las 2 últimas champions juegan de titulares 7 jugadores que no son precisamente rubios con los ojos azules...
Concretamente todos salvo el portero, Vitinha, Neves y Fabián.
El resto de jugadores tiene un color de piel que aquí en el foro algunos usuarios llamarían "maulas" u otras lindezas mayores bastante cercanas al racismo.
Se puede ganar ocasionalmente de otra forma, claro. Y tener jugadores físicamente potentes en ataque puede marcar diferencias, obvio. Pero a la larga, los grandes equipos se crean y mantienen gracias a un centro del campo capacitado para crear, equilibrar y dominar. Es decir, una sala de máquinas que haga funcionar a todo el equipo con jugadores de mentalidad de conjunto, mucha técnica, creatividad y táctica. Una filosofía de base que no suelen tener o potenciar los jugadores de origen africano en su mayoría. De ahí que la sala de máquinas, como bien indicas, esté compuesta por las pocas excepciones: Vitinha, Neves y Fabián.
Tal cual:
Creo que lo del maulismo relacionado con jugadores de origen africano, no es por un tema de racismo. Es más por un tema de cultura futbolística y características individuales, debido a que la mayoría de origen africano se han moldeado en una filosofía y estilo diferente a lo que resulta más adecuado para dominar partidos y ganar campeonatos a partir del control del juego, donde la técnica, la mentalidad de conjunto y la lectura táctica sobresalen. Mientras que esos jugadores de origen africano, suelen potenciar las características individuales y físicas como la potencia, velocidad, fuerza, etc.
La sala de máquinas es la que hace funcionar a los equipos, y los futbolistas más adecuados suelen ser de escuelas muy concretas, donde la alemana, la española, la portuguesa o la neerlandesa están siendo las mejores en ese trabajo de base. E incluso en esos países, los jugadores de origen africano suelen seguir una tendencia más a lo individual y lo físico que a lo colectivo y lo táctico. Obviamente hay excepciones, pero por lo general, la tendencia en ese sentido es evidente. No hay más que ver el perfil de los mejores organizadores y medios creativos del mundo.