Lo que está haciendo el Negreiralona, plegándose ante los tontos de la estelada, sumado a los pagos del caso Negreira y a las famosas palancas, está alcanzando unos niveles de estulticia, de necedad y falta de sensatez, difíciles de superar.
Vivimos una de las épocas más negras que se recuerdan en todos los ámbitos de nuestra querida España, cada vez menos España por culpa de este tipo de comportamientos y actitudes, consentidos e incluso admitidos a trámite.
HALA MADRID, que saquen las banderas de España en el Bernabeu. Empieza a ser bastante necesario.