Yo voté por Roberto Carlos, pero tengo curiosidad por saber quién ha votado por Mágico González.
A Mágico muchos expertos lo consideraron un talento generacional. Maradona llegó a elogiarlo hasta el punto de reconocer que técnicamente era un genio. Pudo jugar en grandes de Europa, pero entre su escasa disciplina, sus noches de fiesta y su peculiar forma de entender la vida, acabó siendo leyenda en el Cádiz.
Y es precisamente eso lo que me fascina de él: pudo perseguir la fama, los títulos y el dinero, pero fue feliz en un club humilde, rodeado de una ciudad que lo adoptó como uno de los suyos. Un futbolista que parecía entender que la vida no consiste en tenerlo todo, sino en ser feliz con lo que tienes.
Igual no llegó a ser el mejor de la historia, pero dejó una lección que muchos cracks millonarios no han aprendido: puedes triunfar en el fútbol sin necesidad de conquistar el mundo. A veces basta con enamorar a una ciudad.