El discurso de la intensidad está bien pero no se puede uno agarrar a eso como única explicación de los problemas.
Los problemas del equipo son variados y tienen su raíz en cómo está hecho el equipo, luego podemos entrar en otras consideraciones como la falta de compromiso/profesionalidad de algunos, las carencias técnicas o tácticas de otros pero en el fondo todo parte de lo mismo: el dibujo, con esta plantilla, no se sostiene pero este dibujo es el único que encuentra el entrenador para meter a todas las piezas.
No puedes regalar el centro del campo hoy día, es un suicidio, y para jugar con un 4-3-3 o los 3 puntas corren para defender, o estás vendido. Te quedan las contras, de las que vive el equipo casi en su totalidad y rezar para que tus centrocampistas no revienten/lesionen a final de temporada.
Aludiendo a la intensidad creo que Zidane se refiere, entre otras cosas, a esta falta de compromiso por parte de muchos jugadores en las tareas más desagradables, pero al mismo tiempo más necesarias que requiere un equipo. Sin embargo esto es hacer trampas jugando al solitario. Zidane ya sabe, porque lo ha visto desde los tiempos de Ancelotti, que estos futbolistas son lo que son: Cristiano no va a correr, Benzema menos y Bale, viendo a sus colegas, tampoco. Así pues no le pilla de nuevas. Otro tema distinto es que él crea que por su calva bonita los futbolistas "entren intensos" pero esto le podrá durar uno, dos partidos y siempre que venga un batacazo o la situación sea tan insostenible que los futbolistas tengan miedo a una despedida prematura de su colega-entrenador.
Y las soluciones son jodidas.
La primera debió ser hace años, cuando todavía no estaba Zidane, ni Ancelotti. Floper no solo debió echar a Mourinho, sino hacer una limpia y pegar un verdadero golpe de timón. No lo hizo y a partir de ahí el problema se ha cronificado hasta el hartazgo. Es más, hasta el punto de que con la sanción todavía puede ser mucho, mucho peor.
La segunda es enfrentarse al vestuario primero, sentando a jugadores aparte de cambiar el dibujo, y después al presidente por no poner a sus niños bonitos. Es decir, que o se vuelve loco o no lo va a hacer, porque para bien pero sobre todo para mal Zidane quiere ser el amiguete de los jugadores.
Y esto es lo que tenemos. ¿Quién tiene la culpa? Pues ya lo sabemos pero..."es que prefiero esto a un Calderón".
Pues nada, a seguir así.
