Yo creo que la cosa puede estar con Carlos Sainz (junto con algún pez gordo) o Nadal. Preferentemente la segunda opción que para mí puede ser muy interesante. Lo del moro o JAS ni de coña, continuidad 0 a lo actual. Si entra alguien que entre de nuevas, con ilusión y ganas de dar un impulso.
Florentino quiere ser “eterno” y cuando no esté él, quiere que esté su clon, su doble más joven, su ahijado: el banquero Anas Laghrari. De hecho, la pretendida y muy confusa “privatización” parcial del Real Madrid, ya anunciada en Asamblea, es idea de Laghrari. Pero el ahijado de Florentino no cumple los requisitos para ser presidente. La única opción para ello pasa por un “figurante de paja” apoyado e impulsado por el propio Florentino.
Sin embargo, Florentino no podrá contar seguramente con Rafa Nadal para ser ese Presidente Institucional con Anas Laghrari de presidente real en la sombra. Florentino Pérez sabe muy bien el motivo por el que Rafa Nadal no podría ser lo que había pensado para el futuro, así que tendrá que buscar otra figura para ese papel con el que pretende introducir a su ahijado.
Los estatutos del club fueron cambiados para asegurar que el presidente que está, se quede. Es un protocolo nada democrático que favorece al que está y quiere seguir, con plazos mínimos y requisitos económicos muy elevados. Pero cuando vuelva a haber elecciones a la presidencia del Real Madrid, esta vez habrá un rival y una alternativa real y seria para el madridismo. Esta persona tiene decidido presentarse. Cuando haya elecciones, a Florentino no le valdrá convocarlas a hurtadillas. El candidato estará preparado y no sucederá como en procesos anteriores en los que Florentino se presentó solo.
Este futuro candidato a la presidencia del Real Madrid tiene la antigüedad suficiente como socio y la capacidad económica para poner el aval exigido. Y lo pondrá él solo, sin necesidad ni voluntad de apoyarse económicamente en otros miembros de su candidatura. No quiere, como le pasó a Joan Laporta, que una parte del aval la pusieran terceros, lo que genera ataduras y servidumbres con esas personas.
La persona en cuestión esperará los tiempos que marcan los estatutos y el fin de mandato. No ejercerá oposición pública ni entrará en el barro, salvo que se intente un cambio de gobernanza o una privatización encubierta. Por tanto, el madridismo y los socios deben saber que el Real Madrid no se acaba en Florentino y que cuando llegue el momento habrá una alternativa. Los socios podrán escuchar otras ideas y decidir entre al menos dos opciones y no una sola como ha venido sucediendo hasta ahora.