Sí que es verdad que fue una pena. Fue la primera jugadora realmente de referencia que llegó al femenino. Lo suyo fue amor a un club, algo parecido a lo de Weir, no por lo que le pudiera ofrecer el club a su currículum.
Algo debió pasar entre bastidores que la pusieron en la lista negra. Luego ella hizo también alguna declaración un tanto desafortunada y ha quedado marcada en los despachos. No creo que marcada en la afición. La afición, en su mayoría, creo que la sigue recordando con cariño.