Los más inteligentes son los fans de Don Florentino, sobre todo "el brasas" y sus 10 cuentas. También "el sexpir-jaja".
Ellos saben que lo trascendente es un ESTADO FINANCIERO SANEADO. Los títulos son algo accesorio e irrelevante.
Más vale un LUSTRO ECONÓMICAMENTE BOYANTE CON NADAPLETES que una DÉCADA PROFUSA EN TÍTULOS SIN UN EURO. Claro que sí.
Prefiero ganar el Forbes de Oro, el Premio al Mejor Fair Play Financiero Mundial y una suscripción gratis durante un año al ABC que ganar 10 ligas y 10 champions seguidas.
Además, yo lo que diga Don Florentino.
Lamo salivosamente el suelo que pisa Don Florentino y su palabra es para mí un mandato divino.
Don Florentino es la luz en la penumbra, el faro que me guía y el GPS que me conduce por la senda de la verdad.
Don Florentino es amor y bondad, conocimiento y sabiduría, el alfa y el omega.
Al principio Don Florentino creó el cielo y la tierra. La tierra era algo informe y vacío, las tinieblas cubrían el abismo, y el soplo de Don Florentino se cernía sobre las aguas. Entonces Don Florentino dijo: «Hágase la luz». Y la luz se hizo.