Para mí los parones de selecciones tienen algo especial. Me gusta que, durante unos días, el fútbol de clubes se detenga para que los jugadores representen a sus países. Para mí sigue siendo fútbol de primer nivel y siempre hace ilusión ver a la Selección ganar.
Yo había visto al Madrid conquistar muchos títulos desde pequeño, pero nunca había visto a España ganar uno importante. Aquella Eurocopa fue como quitarme una losa de encima.
Las Eurocopas y los Mundiales tienen un encanto diferente. Durante unas semanas se enfrentan selecciones de todo el mundo, cada uno anima a su país y, si tienes amigos o conocidos de otras nacionalidades, los piques sanos hacen que se vivan con aún más intensidad. Para mí son una auténtica fiesta del fútbol.
Seré un romántico, pero esa es mi forma de verlo. Aunque no llego al nivel de cierto experto en estadísticas futboleras que dice que el fútbol realmente importante es el de selecciones y que, para él, no existen los parones de selecciones, sino los de clubes.
