Mbappe es un jugador que a final de temporada dejó tirado a sus compañeros para irse a Ibiza de vacaciones, y que para más inri subió una historia a Instagram mofándose sibilinamente de una derrota del equipo.
Por muy mal que estén las cosas un jugador comprometido jamás haría eso, al menos por respeto al club y al aficionado. Si después de algo así hacemos campaña para que gane el Balón de oro, ¿dónde estamos poniendo el rasero como afición?