hitzeko escribió: ↑Sab Abr 11, 2026 2:24 pm
A Vini lo peor que le ha pasado no fue Xabi; ha sido Arbeloa.
Con Alonso y si lo hubiese escuchado, hubiese sido un jugador mucho más completo donde sus limitaciones y declive físico se hubiese disimulado mucho siendo el jugador que Xabi quería que fuese, mucho más comprometido y menos individualista.
Y si no ganas nada, al menos puedes decir que Alonso lo estaba limitando, pero lo cierto es que la gestión tenía buena pinta hasta el Clásico.
Con Arbeloa ha sido todo lo contrario. Públicamente lo ha declarado jugador referencia y hemos perdido título a título con él como eje del equipo. Y su nivel se ha evidenciado o más bien, su falta de él.
No marca, no ayuda, no se va de nadie... precisamente es patente todo lo que con Xabi se quería ocultar haciendo de él un jugador más colectivo y solidario.
Ahora todo eso y de la mano de Arbeloa, lo deja señalado y seguramente saldrá con los pitos y el hartazgo del madridismo. Merecido.
Es que uno de los principales problemas del brasileño son sus porcentajes tan bajos. Si él supiera elegir el momento óptimo cuando toca jugársela o pasar o disparar creo que sería mucho mejor jugador de lo que parece. Pero siguen enfrascado en una visión absurda donde todo el fútbol y todas las opciones ofensivas del equipo deben pasar por sus botas, como si él fuera una reencarnación del mismísimo Maradona.
Y bajo ese prisma y por curioso que parezca, era Xabi quien trataba de preservarlo sacándolo de los focos, que la mayoría de veces lo que hacen es retratarlo, mientras Arbeloa muy al contrario, lo expone sobremanera, al tratar de hacer de él el único y primordial protagonista, papel en el que casi siempre sale como principal señalado por mucho que cada 3 o 4 partidos se pueda lucir en una jugada espectacular.
Con Dembele sucedía algo parecido, que logró enderezar con la ayuda del entrenador. En el barca y según Xavi Hernández y muchos otros, era el jugador diferencial incluso el heredero del mismísimo Messi. Y por entonces, en su papel de "estrella" alternaba grandes acciones con errores garrafales e incompatibles con lo que se le puede exigir a un buen jugador, además de no ofrecer nada a nivel de trabajo, compromiso y sacrificio. Era un jugador que apuntaba maneras pero que a la postre siempre resultaba ser un meme en todos los aspectos.
Con Luis Enrique la cosa cambió. Dame unos mínimos de sacrificio y trabajo por el equipo y a partir de ahí no hace falta que te las juegues todas, basta con saber esperar y saber elegir. Y con esas directrices, ha logrado incluso ganar un balón de oro, cosa impensable en su época en el barca. Ahora es un jugador que no necesita intentar 20 cosas en un mismo partido para lograr destacar cambiando la cantidad por la calidad.